El fútbol playa se juega en una cancha de arena lisa de 35 × 26 m, delimitada por cintas azules. Las zonas del campo se marcan con banderines exteriores y las porterías son amarillas fluorescentes (5.5 × 2.2 m).
Cada equipo cuenta con 5 jugadores (4 de campo y portero) y sustituciones ilimitadas. El partido se divide en tres periodos de 12 minutos y el reloj se detiene en tiros libres directos, penaltis, pérdidas de tiempo o lesiones y siempre debe haber un ganador: si hay empate, se juega prórroga de 3 minutos y luego penaltis.
El equipo ganador obtiene:
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3 puntos si gana en los 36 minutos,
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2 puntos si gana en suplementario,
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1 punto si gana por penales.
El perdedor siempre recibe 0 puntos.
El arbitraje usa tres tipos de tarjetas:
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Amarilla: amonestación.
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Azul: expulsión temporal de 2 minutos.
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Roja: expulsión definitiva.
Si un equipo encaja gol mientras está con un jugador suspendido por tarjeta azul, recupera al jugador. Si un equipo queda con 2 o menos jugadores, se termina el partido.
Las faltas se sancionan casi siempre con tiro libre directo, que debe ejecutarlo el jugador que recibió la infracción. También existen tiros libres indirectos desde el medio campo por acciones como retener el balón más de 4 segundos en el área, infracciones del portero o juego peligroso en campo propio.
Todos los tiros libres son directos y no hay barrera. El saque de banda puede hacerse con manos o pies. No se permite marcar gol directamente desde un saque del centro. Para reanudar tras interrupciones se usa un balón a tierra en la línea media.
En los tiros libres se puede formar un pequeño montón de arena con los pies o el balón, pero nunca con las manos. No existe la regla del fuera de juego.
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